2º Calendario de Adviento (2015)

Os dejo con un recopilatorio de los 25 días de este 2º Calendario de Adviento. Gracias a los que me habéis enviado vuestros mensajes por correo, en este blog o a través de Facebook. ❤

Día 1 – Sin esfuerzo

Día 2 – Aprender a confiar en la Vida

Día 3 – Para el diálogo mental

Día 4 – Enfócate en la carretera

Día 5 – Cineforum: El nuevo éxotico Hotel Marigold

Día 6 – Decide por mí

Día 7 – Los encuentros no son casuales

Día 8 – Busca la experiencia

Día 9 – Se impecable

Día 10 – La necesidad de tener razón

Día 11 – Mimar tu relación fundamental

Día 12 – Cineforum: Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?

Día 13 – Nadie está solo

Día 14 – Como permanecer en paz

Día 15 – Lo que cargo en mi corazón

Día 16 – La vida es un eco

Día 17 – Haz feliz a alguien

Día 18 – Aprender a bucear

Día 19 – Cineforum: Serendipity

Día 20 – La canción olvidada

Día 21 – ¡No hay debería que valga!

Día 22 – El árbol que no sabía quien era

Día 23 – Haz brillar tu estrella

Dia 24 – Alumbrar la inocencia

Día 25 – Se Tú Quien dirige

~ Iciar ❤

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Día 25 – Se Tú Quien dirige

Hoy terminamos esta 2º Calendario de Adviento. Quiero dar las GRACIAS a todos los que habéis estado conmigo a lo largo de estas semanas. A los que habéis compartido conmigo vuestras impresiones y a aquellos que lo habéis seguido en silencio, sin dejar huella. Espero que os haya gustado y sobretodo os haya ayudado a recordar que la Paz es lo que siempre hemos deseado.

Terminamos permitiendo que El dirija nuestros pasos a partir de ahora mientras en silencio repetimos esta última lección:

Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará paz. Lección 361-365 de Un Curso de Milagros ❤

Y si necesito una palabra de aliento, Él me la dará. Si necesito un pensamiento, Él me lo dará también. Y si lo que necesito es quietud y una mente receptiva y serena, ésos serán los regalos que de Él recibiré. Él está a cargo a petición mía. Y me oirá y contestará porque Él habla en Nombre de Dios mi Padre y de Su santo Hijo.

EPILOGO DE UN CURSO DE MILAGROS

Este curso es un comienzo, no un final. Tu Amigo te acompaña . No estás solo. Nadie puede llamarlo en vano. Sean cuales sean tus problemas ten por seguro que Él tiene la solución y que gustosamente te la dará sólo con que te dirijas a Él y se la pidas. Él no se negará a darte todas las respuestas que necesites para cualquier cosa que parezca perturbarte. Él sabe cómo solventar todos los problemas y aclarar todas las dudas. Su certeza es tuya. Tan sólo necesitas pedírsela, para que te sea dada.

Tu llegada al hogar es tan segura como la trayectoria que ha sido trazada para el sol antes de que despunte el alba, después del ocaso y en las horas de luminosidad parcial que transcurren entremedias. De hecho, tu camino es todavía más seguro. Pues es imposible cambiar el curso de aquellos que Dios ha llamado a Su vera. Obedece, por lo tanto, tu voluntad, y sigue a Aquel a Quien aceptaste como tu voz, para que te diga lo que realmente quieres y necesitas. Suya es la Voz que habla por Dios y también por ti. Por lo tanto , Él habla de la libertad y de la Verdad.

Ya no se asignarán más lecciones específicas, pues ya no son necesarias. En lo sucesivo, oye tan sólo la Voz que habla por Dios y por tu Ser cuando abandonas el mundo para buscar en su lugar la realidad. Él dirigirá tus esfuerzos , diciéndote exactamente lo que debes hacer, cómo dirigir tu mente y cuándo debes venir a Él en silencio, pidiendo Su dirección infalible y Su Palabra certera. Suya es la Palabra que Dios te ha dado. Suya es la Palabra que elegiste para que fuese la tuya propia.

Y ahora os pongo en Sus manos, para que seáis Sus fieles seguidores y él, vuestro Guía en toda dificultad o dolor que consideréis real. Él no os dará ningún placer pasajero, pues sólo da lo bueno y lo eterno. Dejad que Él os prepare aún más. Él se ha ganado vuestra confianza hablándoos diariamente de vuestro Padre, de vuestro hermano y de vuestro Ser. Y continuará haciéndolo. Ahora camináis con Él, tan seguros de vuestro destino como lo está Él; tan seguros de cómo debéis proceder como lo está Él; tan seguros de la meta y de que al final la alcanzaréis como lo está Él.

El final es seguro, y los medios también. A esto decimos “Amén”. Cada vez que tengas que tomar una decisión se te indicará claramente cuál es la Voluntad de Dios para ti al respecto. Y Él hablará por Dios y por tu Ser, asegurándose así de que el infierno no te reclame, y de que cada decisión que tomes te acerque aún más al Cielo. Así es como hemos de caminar con Él de ahora en adelante , recurriendo a Él para que nos guíe, nos brinde paz y nos ofrezca una dirección segura: El júbilo nos acompaña, pues nos dirigimos a nuestro hogar a través de una puerta que Dios ha mantenido abierta para darnos la bienvenida.

A Él le encomendamos nuestros pasos y decimos “Amén”. Continuaremos recorriendo Su camino en paz; confiándole todas las cosas. Y esperaremos sus respuestas llenos de confianza, cuando le preguntemos cuál es la Voluntad de Dios en todo lo que hagamos. Él ama al Hijo de Dios tal como nosotros queremos amarlo. Y nos enseña cómo contemplarlo a través de Sus ojos y a amarlo tal cómo Él lo ama. No caminas solo. Los ángeles de Dios revolotean a tu alrededor , muy cerca de ti. Su Amor te rodea , y de esto puedes estar seguro: yo nunca te dejaré desamparado.

Que la Quietud del Cielo envuelva hoy tu corazón.

Gracias.

~ Iciar ❤

Dia 24 – Alumbrar la inocencia

La Navidad conmemora el nacimiento de un niño. El niño representa la inocencia y por lo tanto lo que se celebra es el nacimiento de tu estado inocente. Es la celebración de tu inocencia, libre de pecado, dolor y culpa. Es el renacer de esa conciencia lo que queremos celebrar en estas fechas. En el Curso de Milagros llamamos a esta conciencia el Cristo interno, el recuerdo del Amor en cada uno de nosotros. ¡Soy inocente, debería ser el canto que entonases estos días, pues así nos creó nuestro Padre Celestial! Puros, invulnerables, íntegros e inocentes.

La Navidad es una oportunidad para nacer a una nueva vida soltando el dolor, sufrimiento y pecado que creíste tuyos. Para abrir tus alas como el ángel que anunció la venida de la luz sobre el mundo. Tú luz y la de todos aquellos que quieran unirse a ti en esta celebración.

Navidad es dar vida, alumbrar, dar a luz a Quien Realmente Eres. Es hacer brillar tu luz en el mundo al recordar tu verdadera esencia, amor.

Esta es la oportunidad que nos brinda este momento, y cada momento en que te permites hacer brillar tu estrella.

Oración de la noche

En Cristo estoy en Casa.

El es mi Hogar.

La puerta siempre abierta.

Me decido a entrar.

En Cristo estoy en Casa.

El es mi Hogar.

Ya estoy en Casa.

Descanso en mi Hogar.

Amen.

~ Iciar ❤


Día 23 – Haz brillar tu estrella

El símbolo de la Navidad es una estrella: una luz en la oscuridad. No lo veas como algo que se encuentra fuera de ti, sino como algo que refulge en el Cielo interno, y acéptala como la señal de que la hora de Cristo ha llegado. Esta Navidad entrégale al Espíritu todo lo que te hiere. Permítete a ti mismo ser sanado completamente para que puedas unirte a Él en la curación, y celebremos juntos nuestra liberación liberando a todo el mundo junto con nosotros. Todo dolor que se traiga a nuestra presencia desaparecerá, y sin dolor no puede haber sacrificio. Y allí donde no hay sacrificio, allí está el amor. ~Un Curso de Milagros ❤

Hoy os propongo hacer justamente lo que este texto indica, entregarle en estas fechas al Espíritu (tu maestro interior) todo lo que te hiere. Todos esos resentimientos, miedos y dolores que todavía portas para que Él los transforme a la luz de su comprensión. Derribar el muro que te mantiene atado a viejas estructuras, viejas formas de verte y de ver a los demás. Entregar la oscuridad, nuestra sombra, a la luz para que la ilumine. Soltar todo aquello que ya no necesitamos en forma de pensamientos y sentimientos de inadecuación y falta de valoración.

Tu inconsciente ha construido esa muralla con el propósito de aislarte de los demás y de la vida misma. El miedo ha sido el impulsor de ese muro; el amor será la fuerza que lo derribe.

“Tu tarea no es buscar el amor, sino tan sólo buscar y encontrar todas las barreras internas que has creado contra él” ~Rumi ❤

Si miras la pared de cerca, verás que cada ladrillo lleva escrito algo como:

Vergüenza, Injusticia, Rabia, Miedo, Orgullo, Desdén, Amargura, Inseguridad, Tristeza, Ansiedad, Desilusión, Remordimiento, Culpa, Envidia, Pesimismo, Dolor, Crítica, Enfado, Celos, Arrogancia, Soberbia, Timidez, Auto-crítica, Frustración, Pereza, Aislamiento, Depresión, Odio, Nostalgia, Sufrimiento, Soledad, Rencor, Desconfianza, Impotencia, Humildad, Pérdida, Pasividad, Egoísmo, Duda, Conflicto, Ira, Melancolía, Victimización, Superioridad, Fracaso, Fraude.

Ahora vuelve a leer la lista, muy despacio. Ante cada palabra, pregúntate si representa un pensamiento, una realidad emocional, o un defecto de carácter que reconozcas en ti. Ten presente que la mayoría de las personas, de ser sinceras consigo mismas, responderían: “Sí” (Tal vez quieras añadir unos cuantos sustantivos más de tu propia cosecha a la lista). Y ante cada término, atisba despacio en tu corazón y dedica un rato a identificar las situaciones o circunstancias de tu vida que relacionas con esta palabra.

Para cada palabra escribe lo que es verdadero para ti. No tengas prisa. Incluye tantos detalles como puedas, reflexiona a fondo en el sentido de cada sustantivo y siéntete libre para volver atrás siempre que quieras. Concédete tiempo para mirar y sentir, y acabarás por comprender. Este proceso te ofrece la oportunidad única de atisbar tu propia luz si posees el valor de mirar a través de las tinieblas.

Vergüenza: Me avergüenzo de….

Quizás un día actuaste de manera ridícula y te horroriza pensar que los demás aún lo recuerden. No relegues la vergüenza al inconsciente. Escribe cuanto se te ocurra al respecto.

Rabia: Me da rabia…

Es posible que creas que te tratan injustamente y no sepas cómo librarte de la rabia que te inspira la mezquindad de los demás. O tal vez no te hayas perdonado a ti mismo por un acto de autosabotaje que cometiste y que afecta a tu vida actual. No relegues la rabia al inconsciente. Escribe cuanto se te ocurra al respecto.

Haz este mismo proceso con toda la lista que has escrito. No te preocupes por si no surge nada, has decidido sanar y por lo tanto se te mostrará todo aquello que has colocado delante de tu luz para ocultarla. Si alguna situación viene a tu mente, o alguna persona, tómala como un ejemplo perfecto de aquello que todavía portas en tu mochila. Puede que creas que ya lo has sanado, de todas formas añádelo a la lista. Si ha surgido es porque quizás todavía quede algo que liberar con respecto a esta situación o persona.

La finalidad de las experiencias dolorosas no es perdurar, sino enseñarnos su lección y después disolverse en el reino de la memoria blanda. No creas que los demás carecen de emociones no elaboradas; todos las tenemos. La forma de expresar la disfunción no es muy significativa; lo importante es que tras ella se esconde un dolor no vivido.

Para que tu curación sea real y profunda debes estar dispuesto a considerar con sinceridad y hondura las cuestiones que estamos tratando. No tienes por qué contarle a nadie lo que descubras en estas páginas, a menos que decidas compartir la información con alguien de confianza. Has emprendido un viaje sagrado que, de la mano de tu guía interna, te invita a explorar los secretos de tu corazón.

Ahora estás dispuesto a empezar a derribar ese muro y esa disponibilidad es más que suficiente. ❤

Sólo hay dos tipos de pensamientos, los inspirados por el amor y los inducidos por el miedo, y el único modo de trascender el temor es reemplazarlo por amor. Si tu vida está falta de paz y alegría ten por seguro que la única causa es que has elegido al miedo como tu compañero de viaje. Darte cuenta de esto te permitirá soltar juicios respecto a los demás, tu vida, tus finanzas, etc. Y respecto a ti mismo ya que darte cuenta de lo que has elegido te da la oportunidad de elegir de nuevo, perdonarte y comprender que todo se debió a un simple error. 😉

El amor es la única respuesta que deshace el miedo. Si no te lo crees, pruébalo. Ama cualquier persona o situación que evoque miedo en ti y el miedo desaparecerá. Esto es cierto no tanto porque el amor es el antídoto del miedo, sino porque el miedo es “la ausencia de amor”. Por lo tanto no puede existir cuando el amor está presente. ~Paul Ferrini ❤

En el pasado, tal vez tendiste a reprimir o ignorar los pensamientos, sentimientos e ideas que te hacían daño. Al hacerlo, sin embargo, detuviste un proceso natural por el cual esas ideas y emociones eran susceptibles de ser transformadas.

Una vez hayas terminado con el ejercicio, tomate un momento para reflexionar sobre lo que has escrito. Puede que te sientas tentado a juzgarte por tus sinceras respuestas. Recuerda que enfrentar nuestra oscuridad requiere de una gran valentía y que ¡la única forma de corregir un error es darte cuenta de cual es! Tu decisión a favor del miedo es el error que tratamos de subsanar en este momento al reconocer que: “El miedo ya pasó y ahora sólo queda el amor. Sólo el amor es real”.

Todo aquello que se coloca en el altar del amor queda transformado. Cuando encomiendas una situación a tu guía interna, tu estrella del alma, tus pensamientos sobre ella se modifican. Considéralo una intercesión divina, un milagro. La Mente Divina derribará el muro que te rodea; bastará con que contemples los ladrillos uno a uno, tomes posesión de los pensamientos y sentimientos que otorgan poder de adicción a cada piedra y las deposites en sus manos. Entrégale lo que no quieres y lo hará desaparecer.

Reconociendo el material que conforma el muro que te rodea darás comienzo al proceso de derribarlo.

Reflexión y oración

Con los ojos cerrados imagina que estás dentro de la muralla que tú mismo construiste para mantenerte alejado del amor. Al mirar la pared más cercana verás que está hecha de tu propio sufrimiento y dolor.

Pídele a tu guía interna, a tu estrella del alma, que se coloque junto a ti en el interior de la muralla. Siente su presencia y su luz que te rodea. Ahora di mentalmente esta oración: “Estrella del alma, reconozco que me he equivocado al elegir el miedo como compañero de viaje. Yo mismo he construido esta muralla que me separa del amor que soy. Ahora lo he visto y estoy preparado para ver el amor en lugar de esto. Ayúdame a derribar este muro, aleja de mí esta carga por siempre y para siempre. Muéstrame el camino de vuelta a la paz y transforma estos resentimientos que te entrego en pensamientos amorosos. Confío en tu guía.”

Una vez dicho esto o lo que sientas, simplemente descansa en la certeza de que todo está siendo sanado. Ya has hecho lo que tenías que hacer. Deja que el Espíritu vaya derribando y desintegrando esos ladrillos uno a uno mientras internamente repites: “Confío en el amor. Descanso en el amor”. Déjate descansar en el abrazo amoroso de tu estrella del alma.

No te precipites a concluir esta visualización, por el contrario consérvala tanto tiempo como puedas. El Espíritu iluminará tu entendimiento y te concederá permiso para sentir el dolor que tanto tiempo has reprimido. Y el sufrimiento empezará a esfumarse…

~Iciar ❤

Día 22 – El árbol que no sabía quien era

Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales.

Todo era alegría en el jardín; y todos ellos estaban muy satisfechos y felices. Excepto por un solo árbol, profundamente triste.

El pobre tenía un problema: no daba frutos. “No sé quién soy,” se lamentaba.

– Lo que te falta es concentración,- le decía el manzano,- si realmente lo intentas, podrás tener deliciosas manzanas. ¿Ves que fácil es?

No lo escuches,- exigía el rosal.- Es más sencillo tener rosas y ¿Ves que bellas son?

Y desesperado, el árbol intentaba todo lo que le sugerían. Pero como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.

Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó:

-No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. ES tu enfoque lo que te hace sufrir.

“No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas. Sé tu mismo. Conócete a ti mismo como eres. Y para lograr esto, escucha tu voz interior.” Y dicho esto, el búho se fue.

“¿Mi voz interior…? ¿Ser yo mismo…? ¿Conocerme…? ” Se preguntaba el árbol desesperado. Y se puso a meditar esos conceptos.

Finalmente, de pronto, comprendió. Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y pudo escuchar su voz interior diciéndole:

“Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros y belleza al paisaje. Eso es quién eres. ¡Sé lo que eres! Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado. Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y sólo entonces todo el jardín fue completamente feliz, cada quien celebrándose a sí mismo.

Uno de los factores que más sufrimiento nos provoca es el compararnos con los demás, ya que por lo general salimos perdiendo. Miramos alrededor y evaluamos nuestra experiencia según patrones ajenos ya sean estos de nuestros padres, amigos, maestros, etc. Escuchamos la opinión de los “expertos” sobre lo que se debe hacer, sobre lo que necesitamos, lo que es “bueno” o lo que debemos abandonar, y aunque en ocasiones lo intentamos con todas nuestras fuerzas y seguimos sus consejos, al final nos alcanza una gran frustración ya que parece que eso que a ellos les parece tan fácil no lo es para nosotros. Entonces nos dicen que no lo hemos hecho con la suficiente intención o que necesitamos más disciplina o esfuerzo, y el problema es que nos lo creemos. ¡Vamos que no lo has intentado lo suficiente! Y al entrar en el juicio contra nosotros mismos, ¡cerramos nuestro corazón y dejamos de escucharnos!

No creo, sinceramente, que sea una cuestión de más esfuerzo como en ocasiones nos hacen (o hacemos) creer. Todos quien más y quien menos nos hemos puesto manos a la obra en múltiples ocasiones, hemos empezado con ilusión proyectos, o libros, hemos asistido a cursos, nos hemos puesto “deberes”, hemos iniciado la acción con ganas incluso, para por el camino ir perdiendo la motivación y la energía. Eso que podría parecer un “problema” quizás no lo sea tanto.

Imagínate como dice el cuento que tu, que no sabes quien eres, observas un rosal y piensas: ¡Qué bonito! ¡Me gustan sus flores! ¡Me encanta su olor! Debe de ser bonito ser rosal ya que él parece feliz mientras que yo no me siento muy bien. Y además mira al resto de las personas, a todas parece que les gustan los rosales. ¡Vale! Voy a ser rosal…. Entonces te ilusionas porque piensas que has encontrado lo que llevabas tanto tiempo buscando. ¡Vas a ser un rosal!

El rosal te dice: claro ser rosal es lo mejor del mundo. ¡A todo el mundo le gustan los rosales! ¡Y somos muchos! ¡Es muy sencillo ser rosal! Simplemente tienes que “creerte” que lo eres, “visualizarte” con hermosas rosas y sentir el perfumes de tus flores. Tienes que hacer esto todos los días, sintiéndolo.

Empiezas a poner tu intención en ser un rosal, un día y otro… te cuesta y parece que no te sientes tan bien como se supone que deberías sentirte pero piensas que es normal, sólo hay que insistir un poco más. E insistes…

Miras al rosal y parece que no hace nada, y piensas que algo debes estar haciendo mal para que te cueste tanto trabajo ser como él. ¡Vale, quizás tengan razón y sea un poco perezosa (vaga, tonta, pon aquí el adjetivo que prefieras), igual no le pongo el suficiente entusiasmo…!

Pero a pesar de tu buena “intención”, poco a poco vas perdiendo motivación y energía…hasta que al final abandonas con un gran peso en tu corazón por no haber sido capaz de convertirte en rosal cuando alrededor parece que otros ya lo han conseguido.

En ocasiones te esfuerzas tanto que al final te conviertes en rosal para darte cuenta al final de que eso que parecía tan estupendo en los demás a ti no te trae la satisfacción que esperabas. Eres un rosal, pero no te sientes como esperabas sentirte. Y el vacío sigue…

Lo que en principio parece como un problema, no haber sido capaz de convertirte en rosal, puede que no lo sea en absoluto. ¡Sobretodo si como en el cuento eres un roble! Todos esos obstáculos en el camino pueden ser simplemente indicadores de tu voz interior para que abandones ese camino y te rindas a lo que ERES en lugar de a lo que deberías SER.

Así que como dice el cuento, sólo cuando cierres los oídos y los ojos a todo lo ajeno y conectes con el silencio que hay en tu interior, tu corazón empezará a hablarte en tu propio lenguaje. Y será perfecto para ti.

~ Iciar ❤

Día 21 – ¡No hay debería que valga!

Cuando estás en el Mundo Sencillo, todo lo que se ha de hacer se hace en el momento perfecto y con eficiencia mientras te relajas, confías y eres feliz. ~Julia Rogers Hamricks ❤

Esta entrada debería haberse compartido esta mañana. ¿O no?

Habitualmente las ideas para cada día surgen en el momento de sentarme a escribir por la mañana, o llevan unos días rondándome por la cabeza hasta que me siento a plasmarlas en el papel. Hoy,  sin embargo, no tenía ni idea de que iba a escribir. Eso no me preocupa porque he aprendido a confiar y escuchar, pero a diferencia de otros días hoy cuando me senté a escribir no surgía nada. Todo lo que aparecía lo veía forzado, nada me seducía lo suficiente. Pensamientos de “deberías escribir algo”, “tienes que compartir una entrada, te has comprometido a ello” brotaban en mi mente. Pero por más que me empujaba, nada. Así que opté por no creerme esos pensamientos de “debería” y “tengo que” y esperar a que surgiera la inspiración o sintiese lo que quería compartir hoy. Me puse a hacer otras cosas mientras observaba como de vez en cuando volvía a surgir el pensamiento de “deberías escribir algo”, o “ya se ha pasado la mañana”, pero simplemente escuchaba esos pensamientos sin engancharme a ellos. Ya llegaría el momento de compartir…

¿Qué deberías mantienes en tu vida? ¿Que es lo que crees que “tienes que hacer”? Cuando a pesar de tu planificación las cosas no cumplen tus plazos, ¿cómo te sientes? ¿Qué te dices a ti mismo? ¿Te enfadas con la vida o contigo o por el contrario permaneces en paz a la espera de que se despliegue el siguiente escenario? ¿Hay tensión en la incertidumbre y en la espera?

Tanto los “debería” como los “tengo que” pertenecen el mundo del ego. Cuando estoy haciendo algo y el pensamiento me dice que debería estar haciendo otra cosa se abre una brecha. Una brecha entre la realidad, como dice Byron Katie, que siempre es lo que está sucediendo en este momento, y la imagen de lo que debería ser que surge en tu mente. Esa brecha es el sufrimiento.

Tendemos a pensar que si no cumplimos con nuestros debería somos vagos, nos falta disciplina, necesitamos más esfuerzo y aplicación. Pero eso es simplemente una interpretación, un punto de vista.

Muchas veces, lo que según la mente de nuestro ego se ha de hacer, realmente no es así. Las cosas que no son necesarias o bien se postergan hasta que llega el momento adecuado, o bien se evaporan. ~ El Mundo Sencillo

Queremos mantener nuestros debería, que no solo aplican a lo que nosotros tenemos que hacer o dejar de hacer, sino a lo que los demás deberían hacer, o no hacer, o a lo que el mundo debería darme, como una forma de control. Controlarnos y controlar a los demás. Controlar el mundo y sus circunstancias. Pero probablemente ya te habrás dado cuenta de que ¡no hay control que valga!, NO CONTROLAMOS NADA, todo brota espontáneamente alineándose con nuestro deseo o no. Cuando se alinea, ¡estupendo, estamos de suerte!, pero cuando no se alinea…¡Ahí ya no nos sentimos tan bien!

Cuando sentí que era el momento de escribir esta entrada se me vino a la cabeza el libro El Mundo Sencillo, y lo abrí por una página buscando un texto que recordaba había leído. Y lo abrí ¡justo por la página donde estaba ese texto!, que abre esta entrada.

En el Mundo Sencillo, que es el mundo del Espíritu, no hay sensación de esfuerzo, todo es fluido, y aquello que necesitas se te provee en el momento preciso. Los “debería” y “tengo que” te alejan del Mundo Sencillo y te suman en el Mundo Complicado, que es el reino del ego. Deja que el Mundo Sencillo te guíe hoy y abandona tus exigencias, ¡salvo que estas te hagan sentir bien claro!

En el Curso del día

A lo largo del día de hoy vamos a tener presente que los “debería” y los “tengo queson una de las estrategias del ego para mantenerte en el Mundo Complicado. Que como dice Julia, “En el Mundo Sencillo siempre hay tiempo para todo lo que realmente se ha de hacer”.

Observa cuales son tus “debería”. Observa sobretodo aquellos que te acompañan desde hace tiempo como diablillos que te susurran al oído lo que tienes que hacer. Dejar ir un “debería” al contrario de lo que creemos no implica que no vayamos a hacer eso que nos dicta. Quizás efectivamente no lo hagamos, lo que indicaría que en el fondo no era tan necesario, pero también puede que lo hagamos y sobretodo que lo disfrutemos ya que habremos abandonado la tensión que nosotros mismos nos infringíamos. Y cuando disfrutas más haciendo algo, ¿cuando se te obliga a ello, o cuando lo decides tú mismo porque lo sientes y te apetece hacerlo? Incluso aquello que tienes que hacer sin remedio, ¿cuando es más sencillo? ¿Cuando te fuerzas con la tensión del “debería” o cuando dejas ir esa tensión y simplemente te pones a ello?

Durante el día de hoy cada vez que un “debería” surja en tu mente, cada vez que no cumplas tus expectativas o las de los demás, puedes recordarte a ti misma que: ¡No hay debería que valga! Nada es más importante que tu paz. Se amable contigo. Nada es más satisfactorio que alinearse con el proceso de la vida y sus tiempos. Dejarse mecer por la corriente sin saber a donde esta te llevará. Confiando en que la vida tiene su propio ritmo y siempre está de tu parte.

~ Iciar ❤

Día 20 – La canción olvidada

Terminamos la 3ª semana de este Calendario de Adviento y lo hacemos con una de mis secciones favoritas de Un Curso de Milagros: La canción olvidada. Una preciosa metáfora de esa melodía olvidada que nuestro corazón reconoce cuando la escucha, el recuerdo del Amor. Hoy recordamos esa canción olvidada y lo hacemos por todos, al reconocer que todos somos notas imprescindibles para que esa melodía suene afinada. ❤

“Escucha … tal vez puedas captar un leve atisbo de un estado inmemorial que no has olvidado del todo; tal vez sea un poco nebuloso, mas no te es totalmente desconocido: como una can­ción cuyo título olvidaste hace mucho tiempo, así como las cir­cunstancias en las que la oíste. No puedes acordarte de toda la canción, sino sólo de algunas notas de la melodía, y no puedes asociarla con ninguna persona o lugar, ni con nada en particular. Pero esas pocas notas te bastan para recordar cuán bella era la canción, cuán maravilloso el paraje donde la escuchaste y cuánto amor sentiste por los que allí estaban escuchándola contigo.

 Las notas no son nada. Sin embargo, las has conservado, no por ellas mismas, sino con un dulce recordatorio de lo que te haría llorar si recordases cuán querido era para ti. Podrías acor­darte, pero tienes miedo, pues crees que perderías el mundo que desde entonces has aprendido a conocer. Sin embargo, sabes que nada en este mundo es ni la sombra de aquello que tanto amaste. Escucha y mira a ver si te acuerdas de una canción muy vieja que sabías hace mucho tiempo y que te era más preciada que cualquier otra melodía que te hayas enseñado a ti mismo desde entonces.

Más allá del cuerpo, del sol y de las estrellas, más allá de todo lo que ves, y, sin embargo, en cierta forma familiar para ti, hay un arco de luz dorada que al contemplarlo se extiende hasta vol­verse un círculo enorme y luminoso. El círculo se llena de luz ante tus ojos. Sus bordes desaparecen, y lo que había dentro deja de estar contenido. La luz se expande y envuelve todo, exten­diéndose hasta el infinito y brillando eternamente sin interrupciones ni límites de ninguna clase. Dentro de ella todo está unido en una continuidad perfecta. Es imposible imaginar que pueda haber algo que no esté dentro de ella, pues no hay lugar del que esta luz esté ausente.

Ésta es la visión del Hijo de Dios, a quien conoces bien. He aquí lo que ve el que conoce a su Padre. He aquí el recuerdo de lo que eres: una parte de ello que contiene todo ello dentro de sí, y que está tan inequívocamente unida a todo como todo está unido en ti. Acepta la visión que te puede mostrar esto y no el cuerpo. Te sabes esa vieja canción, y te la sabes muy bien. Nada te será jamás tan querido como este himno inmemorial de amor que el Hijo de Dios todavía le canta a su Padre.

Y ahora los ciegos pueden ver, pues esa misma canción que entonan en honor de su Creador los alaba a ellos también. La ceguera que inventaron no podrá resistir el vibrante recuerdo de esta canción. Y contemplarán la visión del Hijo de Dios, al recor­dar quién es aquel al que cantan. ¿Qué es un milagro, sino este recordar?, ¿Y hay alguien en quien no se encuentre esta memo­ria? La luz en uno despierta la luz en los demás. Y cuando la ves en tu hermano, la recuerdas por todos.”

~T.21.1-6 (Un Curso de Milagros)

Terminamos con un vídeo de un pastor, Rob Bell, al que descubrí hace bastantes años y que no deja de emocionarme al escucharlo. Aunque con otra forma nos habla de esa misma melodía olvidada, esa canción que sigue tocando…

Cuando pienso en Dios, escucho una canción. Es una canción que me conmueve. Tiene una melodía y tiene forma. Tiene cierto ritmo. Y la gente ha escuchado la canción por miles y miles de años en todos los continentes, culturas y tiempos. La gente ha oído la canción y le parece cautivadora, y querían escuchar más. Siempre ha habido gente que dice que no es una canción y que niega la música, pero la canción sigue tocando. Y Jesús vino a a mostrarnos como vivir a ritmo con la canción.

La canción toca a nuestro alrededor todo el tiempo. La canción toca en todos lados. Está escrita en nuestros corazones, y todos tocan la canción. La cuestión no es si tocas una canción. La cuestión es, ¿estás afinado?

Que vean que la canción está escrita en tu corazón.

~ Iciar ❤

Día 19 – Cineforum: Serendipity

“Las películas son una forma excelente de mirar tu mente, prestar atención a tus emociones, y ayudarte a descubrir cuales son tus creencias subconscientes. Cuando reaccionas de forma emocional en una película, es igual que cuando reaccionas con personas en la vida real. Es la misma dinámica: si tienes un asunto con alguien, es una proyección de tu mente. Ver películas es una forma de acelerar la sanación. ” David Hoffmeister

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Temas: Relaciones, Amor, Señales, Confianza, Respetar los tiempos, El guión ya está escrito.

Jonathan Tragar y Sara Thomas se conocen casualmente una Navidad, de compras por Nueva York. A pesar de que tienen pareja, ambos mantienen un romántico encuentro. Jonathan desea continuar con la relación, pero Sara no se atreve. Acuerdan darse los teléfonos en un billete -con el que pagan una compra- y un libro -que ella vende en una tienda de segunda mano-, y dejar pasar el tiempo para ver qué sucede. Diez años después… (FILMAFFINITY)

“Todas las cosas obran conjuntamente para el bien. En esto no hay excepciones, salvo a juicio del ego” T-4.V.1:1

“Los que tienen que conocerse se conocerán, ya que juntos tienen el potencial para desarrollar una relación santa. Están listos el uno para el otro.” M-3.1-7

Una comedia romántica que no puede faltar en Navidad y que verás con una sonrisa. La enseñanza de esta película es clara: aquellos que tienen que encontrarse se encontrarán, no hay posible equivocación. Todos los acontecimientos obran conjuntamente para el mayor bien no importa lo que creamos en un momento dado. Mantener la fe y confiar en el proceso de la vida y en sus tiempos es fundamental para vivir una vida en el espíritu.

Las señales y los milagros guían nuestros pasos, nunca estamos solos o desamparados. Aprender a leer esas señales y a seguir a nuestro corazón es la manera más sencilla de vivir aunque ello implique tomar decisiones que puedan parecer difíciles o poco apropiadas.

Esta película nos muestra que no importa los obstáculos que puedan interponerse en el camino del amor, este siempre se hará un hueco y resplandecerá en la mente de aquellos que se atrevan a abrir sus corazones a su presencia.

Una película que te acaricia el corazón y te recuerda que existe un plan perfecto que se está desplegando en tu vida en este instante. Puede que no lo veas todavía, pero esta película es la señal, el recordatorio de tu espíritu de que el amor ya está presente.

El amor simplemente está esperando a que le des la bienvenida a tu vida. No te demores y déjate descansar en su abrazo. ❤

Frases de la película:

No hay que entender nada, sólo ten fe.

La vida no es meramente una serie de accidentes o coincidencias sin sentido, sino más bien un tapiz de acontecimientos que culminan con un plan exquisito y sublime.

~Iciar ❤

Puedes ver la película en los enlaces que encontrarás a continuación:

Parte 1: https://www.youtube.com/watch?v=fqm0e7WlwNk

Parte 2: https://www.youtube.com/watch?v=P5K1pGzpiPA

Banda sonora:

Día 18 – Aprender a bucear

En LA VIDA yo diferencio la acción de la actividad. La acción requiere presencia, por el contrario, en la mayoría de los casos, la actividad nos evade de estar presentes en la acción que LA VIDA nos propone en el presente. ~ Yolande Duran ❤

Las acciones pueden surgir de la superficie o de la profundidad de vuestro Ser, del silencio interior. La mayoría de ellas surgen de la agitación de la superficie de vuestra vida. ¿Qué hago? ¿Qué tengo que hacer? Utilizas la acción como una forma de escaparte, de huida, un parche a lo que está sucediendo en tu vida en este momento.

Si te vieras desde aquí arriba te reirías de tu forma de moverte siempre presurosa, tratando de alcanzar algo. El próximo cliente, el próximo proyecto, el próximo instante. El próximo…

Hay dos tipos de personas, los llamados “visionarios” que siempre tienen su mente en el futuro, y los que viven reviviendo el pasado una y otra vez. Tanto los unos como los otros se agotan. Piensan que van a algún lado pero la realidad es que se mueven en una cinta de caminar con la apariencia de que avanzan pero sin apenas moverse del sitio. Eso si, unos miran hacia adelante, y otros hacia atrás.

Cuando las acciones surgen de la superficie de tu experiencia son pobres. No arraigan y por esa razón tenéis que seguir actuando, promoviendo la acción.

Las acciones en la superficie siempre están inspiradas por ir hacia el futuro, o alejarse del pasado. Su motor es la búsqueda de placer o huir del dolor. Tanto unas como otras os alejan de este instante. Ir hacia el placer es la eterna búsqueda en el futuro de aquello que no puede más que encontrarse en este instante. El burro y la zanahoria. Y no quiero recordarte cual es el papel que te toca representar en esta historia. 😉 La huida del dolor es igual de infructuosa puesto que lo cargas en la mochila por muy lejos que te vayas.

Imagínate que estás en una cinta de andar. En la pared de enfrente hay una bonita vista de una playa paradisíaca que es a donde quieres llegar, el objetivo a alcanzar. Y a la espalda llevas una mochila cargada de piedras.

Por más que camines por esa cinta nunca llegarás a alcanzar la pared de enfrente, y la mochila seguirá contigo a tu espalda.

Entonces llegará un momento en que caminar por esa cinta te cansará y estarás dispuesto a cuestionar tu forma de pensar y por lo tanto de actuar. Empezarás a sentir que hay gato encerrado. Que algo no está funcionando. Que por más que quieres avanzar eso que buscas se te resiste. Y el dolor sigue contigo como un compañero fiel que querrías que te pusiese los cuernos y se enamorase de otro.

Y me dirás, ¿ya pero algo tengo que hacer? A algo tengo que dedicar el día.

Si, y todo depende de cual sea tu prioridad. ¿Qué es lo que busco alcanzar con esta acción? ¿Cual es su propósito? Si el propósito tiene algo que ver con el mundo, conseguir algo del mundo, estarás y te mantendrás en la superficie. Las acciones del mundo son olas que lo máximo que te llevarán es a una calma temporal que creerás que es lo que estabas buscando, pero que nunca podrás aportarte una paz duradera.

¿Cual es el propósito detrás de la acción que surge de la profundidad de tu Ser? No es nada que tenga que ver con el mundo, ni con tu apego a él. Es algo que está más allá de él y sin embargo tan cerca de la superficie que te daría la risa si lo experimentase solo por un instante. Ese instante salvaría tu vida. Y ese instante es este instante.

Nunca ha habido otro, ni nunca podrá haber otro. Este instante, desde la visión de tu Ser, es inmutable, como la calma en el fondo del océano. Esa calma nunca se ve amenazada por las olas de la superficie. Permanece inalterable ante sus acometidas. No necesita que la superficie se calme para sentir paz ya que la paz no se encuentra ahí sino en su profundidad.

Ese deseo de que la superficie se calme es un indicativo de a donde estoy mirando, a la superficie o a la profundidad de mi Ser. Sólo si me guío por la superficie agitada por las olas tendré el deseo de cambiar mi situación, salvarme de ese mar embravecido que parece tener algo en contra mía.

No te das cuenta que la salvación está más cerca de lo que te imaginas. Pero para eso vas a tener que meter la cabeza en el agua. Vas a tener que explorar tus emociones, esas de las que huyes y contra las que luchas.

Llegar a la profundidad requiere empezar a bucear, y seguir buceando. Entrar en ti.

Al principio tus órganos no estarán habituados a respirar debajo del agua de tus emociones y entrarás y saldrás de ellas. ¡Ya es suficiente! Pero a medida que sigas aprendiendo a bucear tus pulmones se irán abriendo, y tu corazón también, de forma que el tiempo que podrás permanecer en esa profundidad será cada vez mayor. Y cuando vuelvas a la superficie ya no serás el mismo. Esa profundidad alcanzada irá contigo. ❤

~ La Voz interior ❤

Día 17 – Haz feliz a alguien

“Make someone happy, make just someone happy, and you will be happy too” ❤

El responsable de la entrada de hoy es un comercial navideño de una marca de refresco muy conocida que seguro te sonará. La canción que suena de fondo dice así: “Make someone happy, make just someone happy, and you will be happy too” (Haz a alguien feliz, haz simplemente a alguien feliz, y tu será feliz también). Ayer decíamos que todo lo que damos bajo la forma que sea es a nosotros mismos a quien nos lo damos y por lo tanto ¿por qué no dar aquello que querríamos recibir? Quizás esa sea la razón por la que hacer feliz a alguien sienta tan bien.

En el fondo de cada uno de nosotros hay un corazón generoso. Un corazón al que le gusta compartir. Que disfruta con la belleza, que se emociona con una canción, un corazón siempre dispuesto a dar amor y felicidad como forma de extenderse.

Si te das cuenta cuando estás dando amor, cuando compartes desde el corazón siempre te sientes feliz. Esa felicidad desaparece cuando después de dar esperas recibir. Cuando aparece la necesidad de recibir aparece la tensión puesto que necesidad implica carencia. Cuando das estás conectado con la abundancia, cuando esperas recibir estás conectado con la carencia. Y en ese momento te has olvidado de quien eres, por eso necesitar no se siente bien.

El amor es generoso, es expansivo, aumenta a medida que se comparte, no exige nada pues nada necesita. Cuando estás conectado con ese amor, que es tu verdadero ser, solo quieres dar, no como una forma de obtener algo a cambio sino como una forma de ser quien realmente eres.

Un pájaro canta no para que alguien le escuche, incluso si nadie le estuviera escuchando él seguiría cantando puesto que cantar es su forma de expresar su alegría, de ser quien es.

Hacer a alguien feliz es una manera de asegurarte tu felicidad. No como una obligación sino como una forma de permitirte ser y encarnar el amor que eres. ❤

En el curso de día

Durante el día de hoy vamos a tener presente la idea de que hacer a alguien feliz es una forma de asegurarnos nuestra felicidad al encarnar el amor que somos. Puede ser algo tan sencillo como dar los buenos días, regalar una sonrisa, un cumplido, hacer una llamada de teléfono, ayudar a alguien a cruzar la calle, dar un abrazo. Se creativo y regala hoy un poco de tu felicidad. Haz a alguien feliz, y tú serás feliz también.

~ Iciar ❤