Día 23 – Haz brillar tu estrella

El símbolo de la Navidad es una estrella: una luz en la oscuridad. No lo veas como algo que se encuentra fuera de ti, sino como algo que refulge en el Cielo interno, y acéptala como la señal de que la hora de Cristo ha llegado. Esta Navidad entrégale al Espíritu todo lo que te hiere. Permítete a ti mismo ser sanado completamente para que puedas unirte a Él en la curación, y celebremos juntos nuestra liberación liberando a todo el mundo junto con nosotros. Todo dolor que se traiga a nuestra presencia desaparecerá, y sin dolor no puede haber sacrificio. Y allí donde no hay sacrificio, allí está el amor. ~Un Curso de Milagros ❤

Hoy os propongo hacer justamente lo que este texto indica, entregarle en estas fechas al Espíritu (tu maestro interior) todo lo que te hiere. Todos esos resentimientos, miedos y dolores que todavía portas para que Él los transforme a la luz de su comprensión. Derribar el muro que te mantiene atado a viejas estructuras, viejas formas de verte y de ver a los demás. Entregar la oscuridad, nuestra sombra, a la luz para que la ilumine. Soltar todo aquello que ya no necesitamos en forma de pensamientos y sentimientos de inadecuación y falta de valoración.

Tu inconsciente ha construido esa muralla con el propósito de aislarte de los demás y de la vida misma. El miedo ha sido el impulsor de ese muro; el amor será la fuerza que lo derribe.

“Tu tarea no es buscar el amor, sino tan sólo buscar y encontrar todas las barreras internas que has creado contra él” ~Rumi ❤

Si miras la pared de cerca, verás que cada ladrillo lleva escrito algo como:

Vergüenza, Injusticia, Rabia, Miedo, Orgullo, Desdén, Amargura, Inseguridad, Tristeza, Ansiedad, Desilusión, Remordimiento, Culpa, Envidia, Pesimismo, Dolor, Crítica, Enfado, Celos, Arrogancia, Soberbia, Timidez, Auto-crítica, Frustración, Pereza, Aislamiento, Depresión, Odio, Nostalgia, Sufrimiento, Soledad, Rencor, Desconfianza, Impotencia, Humildad, Pérdida, Pasividad, Egoísmo, Duda, Conflicto, Ira, Melancolía, Victimización, Superioridad, Fracaso, Fraude.

Ahora vuelve a leer la lista, muy despacio. Ante cada palabra, pregúntate si representa un pensamiento, una realidad emocional, o un defecto de carácter que reconozcas en ti. Ten presente que la mayoría de las personas, de ser sinceras consigo mismas, responderían: “Sí” (Tal vez quieras añadir unos cuantos sustantivos más de tu propia cosecha a la lista). Y ante cada término, atisba despacio en tu corazón y dedica un rato a identificar las situaciones o circunstancias de tu vida que relacionas con esta palabra.

Para cada palabra escribe lo que es verdadero para ti. No tengas prisa. Incluye tantos detalles como puedas, reflexiona a fondo en el sentido de cada sustantivo y siéntete libre para volver atrás siempre que quieras. Concédete tiempo para mirar y sentir, y acabarás por comprender. Este proceso te ofrece la oportunidad única de atisbar tu propia luz si posees el valor de mirar a través de las tinieblas.

Vergüenza: Me avergüenzo de….

Quizás un día actuaste de manera ridícula y te horroriza pensar que los demás aún lo recuerden. No relegues la vergüenza al inconsciente. Escribe cuanto se te ocurra al respecto.

Rabia: Me da rabia…

Es posible que creas que te tratan injustamente y no sepas cómo librarte de la rabia que te inspira la mezquindad de los demás. O tal vez no te hayas perdonado a ti mismo por un acto de autosabotaje que cometiste y que afecta a tu vida actual. No relegues la rabia al inconsciente. Escribe cuanto se te ocurra al respecto.

Haz este mismo proceso con toda la lista que has escrito. No te preocupes por si no surge nada, has decidido sanar y por lo tanto se te mostrará todo aquello que has colocado delante de tu luz para ocultarla. Si alguna situación viene a tu mente, o alguna persona, tómala como un ejemplo perfecto de aquello que todavía portas en tu mochila. Puede que creas que ya lo has sanado, de todas formas añádelo a la lista. Si ha surgido es porque quizás todavía quede algo que liberar con respecto a esta situación o persona.

La finalidad de las experiencias dolorosas no es perdurar, sino enseñarnos su lección y después disolverse en el reino de la memoria blanda. No creas que los demás carecen de emociones no elaboradas; todos las tenemos. La forma de expresar la disfunción no es muy significativa; lo importante es que tras ella se esconde un dolor no vivido.

Para que tu curación sea real y profunda debes estar dispuesto a considerar con sinceridad y hondura las cuestiones que estamos tratando. No tienes por qué contarle a nadie lo que descubras en estas páginas, a menos que decidas compartir la información con alguien de confianza. Has emprendido un viaje sagrado que, de la mano de tu guía interna, te invita a explorar los secretos de tu corazón.

Ahora estás dispuesto a empezar a derribar ese muro y esa disponibilidad es más que suficiente. ❤

Sólo hay dos tipos de pensamientos, los inspirados por el amor y los inducidos por el miedo, y el único modo de trascender el temor es reemplazarlo por amor. Si tu vida está falta de paz y alegría ten por seguro que la única causa es que has elegido al miedo como tu compañero de viaje. Darte cuenta de esto te permitirá soltar juicios respecto a los demás, tu vida, tus finanzas, etc. Y respecto a ti mismo ya que darte cuenta de lo que has elegido te da la oportunidad de elegir de nuevo, perdonarte y comprender que todo se debió a un simple error. 😉

El amor es la única respuesta que deshace el miedo. Si no te lo crees, pruébalo. Ama cualquier persona o situación que evoque miedo en ti y el miedo desaparecerá. Esto es cierto no tanto porque el amor es el antídoto del miedo, sino porque el miedo es “la ausencia de amor”. Por lo tanto no puede existir cuando el amor está presente. ~Paul Ferrini ❤

En el pasado, tal vez tendiste a reprimir o ignorar los pensamientos, sentimientos e ideas que te hacían daño. Al hacerlo, sin embargo, detuviste un proceso natural por el cual esas ideas y emociones eran susceptibles de ser transformadas.

Una vez hayas terminado con el ejercicio, tomate un momento para reflexionar sobre lo que has escrito. Puede que te sientas tentado a juzgarte por tus sinceras respuestas. Recuerda que enfrentar nuestra oscuridad requiere de una gran valentía y que ¡la única forma de corregir un error es darte cuenta de cual es! Tu decisión a favor del miedo es el error que tratamos de subsanar en este momento al reconocer que: “El miedo ya pasó y ahora sólo queda el amor. Sólo el amor es real”.

Todo aquello que se coloca en el altar del amor queda transformado. Cuando encomiendas una situación a tu guía interna, tu estrella del alma, tus pensamientos sobre ella se modifican. Considéralo una intercesión divina, un milagro. La Mente Divina derribará el muro que te rodea; bastará con que contemples los ladrillos uno a uno, tomes posesión de los pensamientos y sentimientos que otorgan poder de adicción a cada piedra y las deposites en sus manos. Entrégale lo que no quieres y lo hará desaparecer.

Reconociendo el material que conforma el muro que te rodea darás comienzo al proceso de derribarlo.

Reflexión y oración

Con los ojos cerrados imagina que estás dentro de la muralla que tú mismo construiste para mantenerte alejado del amor. Al mirar la pared más cercana verás que está hecha de tu propio sufrimiento y dolor.

Pídele a tu guía interna, a tu estrella del alma, que se coloque junto a ti en el interior de la muralla. Siente su presencia y su luz que te rodea. Ahora di mentalmente esta oración: “Estrella del alma, reconozco que me he equivocado al elegir el miedo como compañero de viaje. Yo mismo he construido esta muralla que me separa del amor que soy. Ahora lo he visto y estoy preparado para ver el amor en lugar de esto. Ayúdame a derribar este muro, aleja de mí esta carga por siempre y para siempre. Muéstrame el camino de vuelta a la paz y transforma estos resentimientos que te entrego en pensamientos amorosos. Confío en tu guía.”

Una vez dicho esto o lo que sientas, simplemente descansa en la certeza de que todo está siendo sanado. Ya has hecho lo que tenías que hacer. Deja que el Espíritu vaya derribando y desintegrando esos ladrillos uno a uno mientras internamente repites: “Confío en el amor. Descanso en el amor”. Déjate descansar en el abrazo amoroso de tu estrella del alma.

No te precipites a concluir esta visualización, por el contrario consérvala tanto tiempo como puedas. El Espíritu iluminará tu entendimiento y te concederá permiso para sentir el dolor que tanto tiempo has reprimido. Y el sufrimiento empezará a esfumarse…

~Iciar ❤

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3 pensamientos en “Día 23 – Haz brillar tu estrella

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