Meditación de las alas

Empecé a hacer esta meditación hace ya bastantes años cuando la descubrí en el libro “La biblia de los Ángeles” aunque ahora de algo de forma un poco diferente. Se ha convertido en mi ritual de la mañana. Cuando la hago me siento más ligera, el día fluye más pacíficamente y siento una mayor alegría y conexión. ¡Y me encuentro plumas por todos lados! 🙂

La meditación es muy sencilla y no necesitarás más de cinco o diez minutos, pero en ocasiones querrás pasar más tiempo. Con la práctica empezarás a sentir como el pecho se abre, la columna se equilibra y notas una elevación, como si te hicieses más grande.

Lo mejor desde mi experiencia es hacerlo como un juego.

Esta meditación la tienes que hacer de pie.

1.- Ponte de pie, con los pies desnudos apoyados en el suelo. Las rodillas un poco flexionadas en una postura cómoda y las piernas ligeramente abiertas.

2.- Coloca los brazos colgando a ambos lados del cuerpo sin tensión.

3.- Pide mentalmente que tus alas se abran o dí mentalmente: “Abro mis alas”. Tú no tienes que hacer nada. Cada experiencia es diferente y tú tendrás la tuya. Ábrete a esa experiencia. Puede que sientas como tu cuerpo empieza a moverse solo. Los hombros caen hacia abajo y hacia atrás mientras el pecho se abre. Puede que notes una cierta elevación, como si alguien tirase de ti hacia arriba. Y puede que tus brazos empiecen a subir hasta la altura de los omóplatos (como si los tuvieses en forma de cruz). Todo ello será sin tu participación, tú simplemente tienes que dejarte hacer. Confía en tu sabiduría interna y ¡en tus alas!

4.- Cuando estés preparado, deja que tus alas crezcan desde el espacio situado entre tus omóplatos. Siente cómo crecen hacia arriba y hacia afuera. Siente la sensación que producen y el aspecto que tienen.

5.- Deja que tus alas se desplieguen completamente. Comoquiera que las sientas, deja que tu cuerpo se ajuste a la experiencia de tener alas. Muchas veces sentirás un cambio en tu frecuencia vibratoria y te acostumbrarás a la experiencia de tener alas.

6.- Si te apetece intenta mover tus alas. Pide mentalmente que tus alas se muevan.

7.- Al finalizar da las Gracias y pide que tus alas permanezcan abiertas durante este día.

Si lo ponéis en práctica me encantará conocer vuestras experiencias. Tus alas están esperando simplemente a que las recuerdes.

“No sabrás que eres un ángel, hasta que abras tus alas”

 ~Iciar ❤

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2 pensamientos en “Meditación de las alas

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